Retos de gobernanza en las Smart Cities

Segundo día en la Smart City Expo World Congress – 2013 que arranca con un plenario con ponentes de primer nivel para debatir sobre los retos de futuro de las Smart Cities.

  • Antoni Vives – Deputy Mayor for Urban Habitat – Barcelona City Council.
  • Pedro Paulo Carvalho – Secretário Chefe da Casa Civil – Rio de Janeiro.
  • Charbel Aoun – Senior Vice-President for Smart Cities – Schneider Electric.
  • Laura Ipsen – WW Public Sector VP – Microsoft.
  • Henry Chesbrough – Professor, ESADE Business School, Haas School of Business – UC Berkeley.
  • Modera: Mike lake – President & CEO – Leading Cities – Boston.

 

Os dejamos un resumen de las principales ideas que surgieron en el debate.

¿Porqué algunas ciudades no han iniciado la transición hacia las Smart Cities.

Antoni Vives. Tenemos muchas empresas con iniciativas Smart pero no tenemos responsables políticos con visión de Smart Cities. Es necesario este cambio en los gestores públicos. Y si no se cambia podemos encontrarnos con ciudadanos cansados de soluciones tecnológicas que no les aportan valor y no mejoran su calidad de vida. Tenemos una oportunidad pero debemos trabajar todos.

Laura Ipsen. En relación a lo comentado por Antoni las ciudades son inteligentes históricamente, somos los arquitectos del futuro y lo que debemos hacer es fomentar la colaboración público-privada, generando buenas prácticas, buenos modelos con los que podremos superar determinadas barreras. Debemos centrarnos en involucrar a los ciudades más sostenibles con más desarrollo económico. Debemos centrarnos en aportar más soluciones con menores recursos.

Pedro C. El desafío al que se enfrenta Río es la preparación de las olimpiadas de 2016, es  estratégico porque debemos producir un cambio de la ciudad que perduré tras el evento y mejore la imagen de Brasil. Y para eso necesitamos al ciudadano como parte de esta transición y transformación. Un elemento clave es cómo los gobiernos tienen la valentía de lanzar iniciativas Open Data para desarrollar soluciones para la ciudad. Y la otra cuestión es como el ciudadano participa en este proceso. La ciudadanía quiere participar más allá de cada cuatro años, busca proyectos colaborativos que permita crear una ciudad inteligente. En junio tuvimos problemas en todo Brasil, canalizados por las redes sociales, nos pedían participar en el proceso, y tenemos un problema de gobernanza que desde el sector público debemos modificar, y es clave que el ciudadano participe en la toma de soluciones en el espacio público. Este es el reto de futuro de las Smart Cities.

Charbel A. La transición a la gestión de abajo a arriba está ocurriendo, hay un cambio respecto a quien toma la iniciativa, ya no solo es la iniciativa privada, empieza a participar el ciudadano. Desde Schneider estamos en ello. Para ello necesitamos liderazgo político y tener capacidades de debatir en la ciudad y debatir sobre el futuro. Otra barrera son las dificultades de entendimiento entre lo público y lo privado. Hay que mejorar la comunicación y el entendimiento. Otro cuestión es que es necesario mejorar los indicadores que permitan evaluar una Smart City, tenemos muchas soluciones que debemos unificarlas. La ciudad quiere elegir y conocer las opciones de mercado. Necesitamos un marco normativo adecuado, con sistemas de contratación Smart, pero también necesitamos un nuevo sistema financiero que permita una combinación de inversiones que apueste por proyectos sociales y ambientales. Necesitamos la coordinación entre agentes, debemos aprender a trabajar con combinaciones de 20 actores. Podemos aportar mucho desde la empresa privada, pero también desde la Comisión Europea.

Antoni V. En relación a lo comentado con Pedro, necesitamos estándares mundiales que permitan la evaluación y comparación entre ciudades, que permitan conocer las rutas a recorrer de la mano de las grandes corporaciones. Estamos trabajando en este protocolo, y necesitamos estar convencidos desde lo público de lo que oferta lo privado. Pero la oferta tecnológica hay adaptarla a cada ciudad. Estamos cansados de las experiencias pilotos, no queremos más soluciones piloto. En BCN tenemos el Smart City Kit que es escalable y ampliable a otras partes de la ciudad y otras ciudades.

Necesitamos tener visiones reales, queremos una BCN que sea una ciudad autosuficiente y conectada con el mundo, queremos tener mini-Smart Cities, cada ciudad debe tener su visión, y la iniciativa privada debe pedir esta visión. Este es el trabajo que realizamos desde ONU – Habitat Barcelona.  Es necesario modelos de negocio con periodos de retorno pequeños de 3 o 4 años, no más.

¿Cómo ven la experiencia de proyectos pilotos desde el sector privado?

Laura I. Lo peor que podría pasar es que todos desarrolláramos experiencias pilotos. Hay que aprovechar lo invertido y rentabilizar las soluciones. Cuando nos comprometemos con la ciudad trabajamos con talleres que permitan identificar las soluciones y cómo escalarlas. Las experiencias pilotos son cuestiones que apuestan por el futuro. Debemos tener modelos transparentes y abiertos al ciudadano. Que permita evolucionar las experiencias piloto, que llegue a las universidades y que apalanquen la emprendeduría. Un ejemplo es Bismark como start-up que ha ido más allá y ya no son experiencias piloto. No podemos satisfacer la inquietud pública de resultados rápidos, debemos valorarlas y para luego poder trasladarlas y replicarlas. Hay huir de proyectos pilotos e ir hacia proyecto sostenibles.

Charbel A. El piloto nos permite ver la madurez de la solución tecnológica, si supera el inicio nos permite luego escalarlo y comercializarlo. La cuestión es cómo salir de la presión de las ciudades que quieren mostrar su progreso y las empresas evaluar su apuesta. Creo que los pilotos aportan, pero estoy de acuerdo con Antoni estamos hartos de los pilotos.

Pedro C. Lo importante es el plazo de maduración del proyecto piloto. En Río tenemos desafíos tan grandes que las soluciones y las inversiones son a largo plazo, cómo desarrollar estos proyecto que van más allá de lo que las personas viven. Otro problema es el proceso de contratación que debe ser distinto para estos proyectos piloto por su rigidez, y estos proyectos requieren más flexibilidad. Hay necesidad de probar estas soluciones y la percepción de las personas.

Antoni V. Lo que Pedro comenta es interesante. Mi crítica a los proyectos piloto es porque lo más peligroso es un arquitecto y un alcalde con poca visión que fomenten proyectos inútiles para la ciudad, y esto da a lugar a soluciones poco maduras, necesitamos soluciones a largo plazo. En BCN hemos valorado que necesitamos 15 años para proyectos estructurales y poder rentabilizarlos. Las inversiones deben realizarse con visión de futuro y que tengan respaldo de todos los partidos políticos, los piloto tendrán sentido si se escalan a la realidad. Los proyectos piloto no los queremos para comercializar tecnología.

¿Cómo facilitamos planteamientos de abajo arriba en las Smart Cities?

Charbel A. Como ciudadano no tengo la capacidad de ver la ciudad como un político o como un funcionario. Cuando pasan cosas no me gustan me quejo, los esfuerzos por la ciudad no son visibles, para comprometer a los ciudadanos es necesario identificar los  proyectos prioritarios. Definir la visión de una Smart City requiere tomar el pulso de la ciudad y saber cuales son sus necesidades, y esto  se traduce en mejor habitabilidad para los ciudadanos. Es necesario este compromiso ciudadano.

Antoni V. Tenemos que encontrar un equilibrio entre las estrategias de la ciudad y lo que percibe el ciudadano. Necesitamos discernir las aplicaciones básicas para la ciudad. Necesitamos explicar que es una ciudad inteligente a todos los públicos.

Pedro P. Para implicar al ciudadano es necesario una administración capacitada, con líderes capacitados, en Rio estamos formando a 200 líderes del futuro, y estamos trabajando la idea ciudad inteligente. Por otro lado, hay una tendencia a la transparencia a través del Open Data para generar innovación pero también para generar información útil para el ciudadano, para dar a conocer lo que esta haciendo la administración. En Rio contamos con el Centro de Operaciones, y la prensa tiene un centro permanente dentro del centro, ofrecemos de información de primera mano a las empresas de comunicación. Son mecanismos de involucrar al ciudadano en proyectos Smart City.

¿Cómo las ciudades puedes mejorar la colaboración público privada?

Laura I. Hay cuestiones importantes los protocolos de ciudad, el sector privado puede mejorar la colaboración entre sí. Desde Microsoft tenemos casi 400.000 socios con los que compartir dentro de este marco global, podemos involucrar más a los ciudadanos y prestar mejores servicios. El sector académico también tiene mucho que decir, estamos invirtiendo mucho universidades. Debemos superar barreras y el sector privado puede aportar más. Debemos pasar de sistemas propietarios a sistemas más abiertos. Y aquí el Big-Data es una cuestión vital para las ciudades, hay datos delicados pero otros pueden ser muy interesantes abrirlos.

Próximos para el próximo estatus de las Smart Cities

Charbel A. Para Schneider es necesario que la ciudad defina a dónde quiere ir, que no se llegue por casualidad. Las ciudades son un entramado de actores que interactúan y el sector académico tiene mucho que decir. Como compañías no podemos lidiar con el problema de los departamentos públicos estancos, podemos facilitar el cambio, y esto es un cambio de paradigma. No creemos en la integración holística, creemos en la integración de soluciones, tenemos que tener una integración en función de la necesidad y el valor que genera.

Si tenemos unos cimientos esto es la base para el crecimiento, y el Open Data facilitará el acceso a inversores y la comunidad lo verá mejor.

Es necesario la colaboración, una Smart City es un sistema de sistemas, es necesario integrar a todos los agentes en la ciudad inteligente. Debemos colaborar entre las distintas piezas del puzzle. Es una colaboración para crear un mercado, el subsector es un mercado en construcción, y desde lo privado nos debemos sentar con la ciudad para crearlo.

Antoni V. No puede añadir mucho más, pero si dos cuestiones. Pero la integración requiere explicarse. En la ciudad se está dando la integración, no se trata de que todos los departamentos. se sienten en una misma mesa, debemos pensar en términos sociales, y BCN funciona desde 1850 porque es un sueño social, todos debemos hacer que la Smart City sea un contribuidor para que este sueño sea una realidad.

Pedro C. En relación a lo que ha comentado Charbel, creo que hay una cuestión muy importante de compartir la responsabilidad de la innovación con las personas. El reto del Open Data es un reto difícil, es complicado abrir la ingente cantidad de datos que disponemos. Otro reto es la capacidad de trabajo en red con otras ciudades. Las ciudades son el ambiente más propicio para compartir y generar las principales respuestas a los retos de futuro.

Laura I. Todos hemos hablado de lo necesario que es la visión de las Smart Cities, pero también es necesario tener una hoja de ruta de cómo llegar esta visión. La tecnología es parte de la solución. Al trabajar con los distintos AAPP nos encontramos en la falta de colaboración y compartir información entre departamentos, debemos pensar en un futuro más sostenible. Podemos generar herramientas tecnológicas que faciliten esta hoja de ruta.

 

 

RSS feed for comments on this post.

Sorry, the comment form is closed at this time.